Cuando decidí ir a Nepal, fue un poco a la aventura. Tenia
que hacer mis prácticas del Máster y las opciones que me daban se me quedaban
escasas. Mi cuerpo, mi mente, necesitaba un cambio, algo que me sorprendiese de
verdad.
Gracias a la búsqueda y a algunos contactos, fui a dar con
una pequeña ONG que me abrió las puertas para poder participar con ellos, y
aprender.
